Sra. Patricia Láhtinen

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Degrees and Certifications:

AS, Pre-pharmacy, Olympic College, 1990 BA, Spanish Language and Linguistics, University of Washington, 1993 MiT, Secondary Education, Spanish, University of Washington, 1999

Sra. Patricia Láhtinen

Español 1 y Español 2

With her parents' blessing, Sra. Láhtinen graduated from Bremerton High School a semester early and went to Gualeguaychú, Argentina, to live with her cousins and attend her mother's all-girl Catholic school as an exchange student. It completely changed the course of her life.

When she returned to the US, she earned her degree in Spanish at the University of Washington and then went to Sonobe, Kyoto, Japan, to teach English for two years. She and her husband took five months to return to Washington, traveling through Bali, Indonesia, Thailand, China, Mongolia, Russia, Finland, Estonia, Latvia, Lithuania, Poland, the Czech Republic, Austria, Italy, Switzerland, Germany, France, England, Scotland, Portugal, Spain, and Argentina.

After earning her Master in Teaching degree from UW, she raised two wonderful children and then returned to teaching. She spent five years teaching Spanish in grades 1-8 at Madrona Waldorf School on Bainbridge Island, and now she's in her third year at Bainbridge High School.

When she's not teaching or playing Settlers of Catan with her family, she sings with Byway and Schola Nova on Bainbridge and The Esoterics in Seattle. She hopes to revisit Europe and Japan, have a Waldorf teaching adventure in Argentina, and finally get to visit and explore México and the countries south of it, and she really hopes to study Arabic and visit the Middle East!

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    Sí se puede, por José-Luis Orozco (de México) 

     

    En este mundo

    tan lindo y tan grande

    yo soy único, yo soy especial,

    lleno de amor y de inteligencia.

    Yo puedo realizar mis sueños

    siendo un buen estudiante

    y haciendo siempre mi trabajo

    con amor, con orgullo, y con gusto

    porque sé que ¡sí se puede!

     
     

    Patria abnegada

    por Rigoberta Menchú Tum (de Guatemala)


    Crucé la frontera amor

    no sé cuando volveré.

    Tal vez cuando sea verano,

    cuando abuelita luna y padre sol

    se saluden otra vez,

    en una madrugada esclareciente,

    festejados por todas las estrellas.

     

    Anunciarán las primeras lluvias,

    retoñarán los ayotes que sembró Víctor

    en esa tarde que fue fusilado por militares,

    florecerán los duraznales y florecerán nuestros campos.

    Sembraremos mucho maíz.

    Maíz para todos los hijos de nuestra tierra.

    Regresarán los enjambres de abejas que huyeron

    por tantas masacres y tanto terror.


    Saldrán de nuevo de las manos callosas tinajas,

    y más tinajas para cosechar la miel.

    Crucé la frontera empapada de tristeza.

    Siento inmenso dolor de esa madrugada

    lluviosa y oscura, que va más allá de mi existencia.


    Lloran los mapaches, lloran los saraguates,

    los coyotes y sensontles totalmente silenciosos,

    los caracoles y los jutes desean hablar.


    La tierra madre está de luto, empañada de sangre.

    Llora día y noche de tanta tristeza.

    Le faltarán los arrullos de los azadones,

    los arrullos de los machetes,

    los arrullos de las piedras de moler.


    En cada amanecer estará ansiosa de escuchar

    risas y cantos de sus gloriosos hijos.

    Crucé la frontera cargada de dignidad.

    Llevo el costal lleno de tantas cosas de esta tierra lluviosa,

    llevo los recuerdos milenarios de Patrocinio,

    los caites que nacieron conmigo, el olor de la

    primavera, olor de los musgos, las caricias de la milpa

    y los gloriosos callos de la infancia.


    Llevo el güipil colorial para la fiesta cuando regrese.

    Llevo los huesos y el resto del maiz. ¡Pues si!

    Este costal volverá a donde salió, pase lo que pase.

    Crucé la frontera amor.


    Volveré mañana, cuando mamá torturada

    teja otro güipil multicolor,

    cuando papá quemado vivo madrugue otra vez,

    para saludar el sol desde las cuatro esquinas

    de nuestro ranchito.

    Entonces habrá cuxa para todos, habrá pom,

    la risa de los patojos, habrá marimbas alegres.

    Harán lumbres en cada ranchito, en cada río para

    lavar el nixtamal en la madrugada.

    Se encenderán los ocotes, alumbrarán las veredas,

    las rocas, los barrancos y los campos.